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Protección en la sangre de Jesús.

marzo 17, 2021
Sangre de Cristo

Protección en la sangre de Jesús.

Señor Jesús, que Tu preciosa Sangre me envuelva y me rodee como un poderoso escudo contra todos los asaltos de las fuerzas del mal para que pueda vivir plenamente en todo momento en la libertad de los Hijos de Dios y pueda sentir Tu paz, permaneciendo firmemente unido a Ti, para alabanza y gloria de Tu Santo Nombre. Amén.

Poderosa oración a la sangre de Cristo

Esta lucha de siete partes debería incluirse en nuestras oraciones diarias con carácter preventivo. Los que tienen problemas graves de diversa índole, que podrían ser causados por espíritus malignos, deben hacer esta oración especialmente en los momentos en que se sienten más atacados o perturbados. Es una oración muy eficaz porque se fundamenta en la fe en Jesucristo, invoca el nombre de Jesús y pide al Espíritu la inmersión en el poder salvador de la Sangre de Jesús.

Santa Catalina de Siena decía: «Quien con la mano del libre albedrío toma la Sangre de Cristo y la aplica a su corazón, aunque sea duro como un diamante lo verá abrirse al arrepentimiento y al amor.»
La sangre de Cristo es todopoderosa. La Sangre de Jesús contiene la salvación de todo nuestro ser y es especialmente eficaz contra todas las fuerzas del mal. Lo que sigue es un modelo para realizar una oración vivida en el poder de la Sangre de Cristo. Cada persona debe personalizarlo con sus propias palabras y expresiones, siempre refiriéndose a la Sagrada Escritura.

1) Alabanza y adoración a Cristo y a su preciosísima Sangre.

Señor Jesús, te alabo y te bendigo porque te ofreciste al Padre para salvar a toda la humanidad. Te pertenezco porque me redimiste de la muerte y me uniste a Ti. Alabado seas porque derramaste tu preciosa Sangre, la Sangre de la Nueva Alianza, la Sangre que da vida.
Alabanza y gloria a ti, Señor Jesús: eres el Cordero inmolado por nosotros, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Gloria a tu nombre, Jesús, y gloria a tu preciosísima Sangre derramada por toda la humanidad. Alabada sea Tu Sangre, la Sangre que venció a Satanás, venció al mundo, venció a la muerte. Alabada sea tu preciosísima y gloriosa Sangre de Jesucristo.

2) Inmersión en la Sangre de Jesús.

Espíritu Santo, que «tomas de Jesús y nos das» para nuestra salvación, sumérjame en la preciosísima Sangre de Jesucristo: sumerge todo mi espíritu, toda mi alma, todo mi cuerpo. Alabado seas Jesús porque Tu Sangre me lava, me purifica, me perdona, me libera. Alabado seas Jesús, porque tu sangre me sana, me bendice, me da vida. Te alabo, Jesús, porque tu preciosa Sangre penetra en todo mi ser y trae tu paz, tu salvación, tu perdón, tu vida divina misma. Alabado seas Jesús porque con tu Sangre me redimes, me proteges y me haces ganar la batalla contra las fuerzas del mal.

3) La ruptura de todo vínculo oculto.

En el glorioso Nombre de Jesucristo, en el poder de su preciosísima Sangre, corto todo vínculo oculto entre mí y cualquier persona. En el Bendito Nombre de Jesucristo, en el poder de Su preciosísima Sangre, corto todo vínculo negativo con cualquier persona. En el Santo Nombre de Jesucristo, en el poder de su preciosísima Sangre, corto todo mal de cualquier tipo que venga contra mí.

4) Destrucción de toda la contaminación oculta.

En el Santo y Glorioso Nombre de Jesucristo, en el poder de Su Preciosísima Sangre, sea destruida toda contaminación oculta que haya penetrado dentro de mí por cualquier ritual mágico, hechizo, brujería, encantamiento, o cualquier cosa de ese tipo.

5) Encadenamiento de todos los espíritus malignos.

En el glorioso y bendito Nombre de Jesucristo, por obra del Espíritu Santo y en el poder de su preciosísima Sangre, sean encadenados todos los espíritus malignos que me rodean, me asedian, me perturban, me oprimen, me oprimen… (nombra la acción precisa que percibes) y sean puestos bajo los pies de Cristo para que no puedan volver a mí, para Alabanza y Gloria del Padre.

6) Comunión con la Sangre de Cristo para la curación.

Espíritu Santo te suplico en el Santo Nombre de Jesús que derrames sobre mis profundas heridas, causadas por cualquier acción oculta, la todopoderosa Sangre de Jesucristo mi Señor y Salvador, para mi completa curación. Gracias Señor Jesús porque Tu Sangre es un bálsamo precioso que me da curación y fuerza para alabanza de Tu Gloria.

7) Protección en la sangre de Jesús.

Señor Jesús, que Tu preciosa Sangre me envuelva y me rodee como un poderoso escudo contra todos los asaltos de las fuerzas del mal para que pueda vivir plenamente en todo momento en la libertad de los Hijos de Dios y pueda sentir Tu paz, permaneciendo firmemente unido a Ti, para alabanza y gloria de Tu Santo Nombre. Amén.

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