
Invocar la poderosa intercesión de María Auxiliadora
Dos hermosas oraciones para recitar si uno es devoto de María Auxiliadora
Oración de San Juan Bosco
Oh María Auxiliadora, bendita Madre del Salvador
valiosísima es tu ayuda en favor de los cristianos.
Por ti fueron derrotadas las herejías
y la Iglesia salió victoriosa de todos los escollos.
Por ti las familias y las personas fueron liberadas
y también preservados de las más graves desgracias.
Haz, oh María, que mi confianza en ti esté siempre viva,
que en cada dificultad yo también experimente que tú eres verdaderamente
el socorro de los pobres, la defensa de los perseguidos, la salud de los enfermos
el consuelo de los afligidos, el refugio de los pecadores
y la perseverancia de los justos.
O recita:
Oh María Auxiliadora, a ti nos encomendamos de nuevo, totalmente, sinceramente.
Tú que eres la Virgen Poderosa, permanece cerca de cada uno de nosotros.
Repite a Jesús, por nosotros, el «No tienen más vino» que dijiste por los novios de Caná,
para que Jesús renueve el milagro de la salvación,
Repite a Jesús: «¡No tienen más vino!», «¡No tienen salud, no tienen serenidad, no tienen esperanza!».
Entre nosotros hay muchos enfermos, algunos incluso graves, ¡consuélalos, oh María Auxiliadora!
Entre nosotros hay muchos ancianos solos y tristes, ¡consuélalos, oh María Auxiliadora!
Entre nosotros hay muchos adultos desanimados y cansados, ¡apóyalos, oh María Auxiliadora!
Tú que te has hecho cargo de cada persona, ¡ayúdanos a cada uno de nosotros a hacernos cargo de la vida de nuestro prójimo!
Ayuda a nuestros jóvenes, especialmente a los que llenan las plazas y las calles, pero no logran llenar de sentido sus corazones.
¡Ayuda a nuestras familias, especialmente a las que luchan por vivir la fidelidad, la unión, la concordia!
Ayuda a las personas consagradas, para que sean signo transparente del amor de Dios.
Ayuda a los sacerdotes, para que comuniquen a todos la belleza de la misericordia de Dios.
Ayuda a los educadores, profesores y animadores, para que sean una auténtica ayuda al crecimiento.
Ayuda a los gobernantes para que sepan buscar siempre y sólo el bien de la persona.
Oh María Auxiliadora, ven a nuestros hogares, tú que hiciste de la casa de Juan tu casa, según la palabra de Jesús en la cruz.
Protege la vida en todas sus formas, edades y situaciones.
Sostén a cada uno de nosotros para que seamos apóstoles entusiastas y creíbles del Evangelio.
Y conserva en la paz, la serenidad y el amor, a cada persona que levanta los ojos hacia ti y se confía a ti. Amén.